Portraits in quarantine

Preface by Lucas Aisenberg

Although our faces may be masked, our emotions, our thoughts, are ever-present in our eyes. Our eyes lose focus in the distance, waiting, less patiently with each subtle tic toc of the clock that is our humanity, for the storm to pass. Our gaze fights to focus through the clouds towards a new horizon. We project our hopes, our dreams, our fears, into a quasi-abstract reality that is waiting for us like we, too, wait for it, like two lovers reuniting after a long train ride. The world may slow down, but our eyes don’t stop examining our present, growing from our past, yearning for our future.

Retratos en cuarentena

Prefacio por Lucas Aisenberg

Aunque nuestros rostros estén enmascarados, nuestras emociones, nuestros pensamientos, son siempre visibles en nuestros ojos. Nuestros ojos pierden foco en la distancia, esperando impacientemente con cada sutil tic toc del reloj que es nuestra humanidad, aguardando que pase la tormenta. Nuestra mirada lucha para atravesar las nubes en busca de un nuevo horizonte. Proyectamos nuestras esperanzas, nuestros sueños, nuestros temores, sobre una realidad cuasi abstracta que espera por nosotros, como nosotros esperamos por ella; como el reencuentro de dos amantes tras un largo viaje en tren. El mundo puede desacelerar, pero nuestros ojos no dejan de examinar el presente, de crecer desde nuestro pasado, de ansiar nuestro futuro.